La visa que te corresponde, según lo que vengas a hacer.
Colombia agrupa sus visas en tres grandes tipos y, dentro de cada uno, en categorías según lo que vayas a hacer aquí. Elegir mal la categoría es la causa más común de una solicitud negada, y por eso empezamos siempre por ahí.
Cada categoría pide sus propios soportes y tiene su propia vigencia. Revisamos tu situación, te decimos cuál te corresponde y preparamos la solicitud completa; si lo que te conviene es otra categoría, te lo decimos antes de empezar.
Todas las visas colombianas se agrupan en tres tipos, y el tipo marca cuánto puedes quedarte y qué puedes hacer mientras tanto.
Para estancias con un propósito concreto y temporal: turismo, negocios, tratamiento médico, estudios cortos o trabajo remoto para empresas de fuera del país. No está pensada para establecerse, aunque algunas categorías permiten quedarse un buen tiempo.
Para quien viene a quedarse con un vínculo que lo sostiene: un contrato de trabajo con una empresa colombiana, un matrimonio o unión marital con un nacional, la condición de padre o madre de un colombiano, una inversión, entre otras.
Es el escalón final. Se llega a ella tras acumular tiempo con visa M, o por vías propias como la inversión de cierta cuantía o la renuncia a la nacionalidad colombiana. Da la mayor estabilidad y es el paso previo natural a pensar en la nacionalidad.
Si trabajas en remoto para clientes o empresas de fuera de Colombia, lo tuyo es la visa de nómada digital. Si una empresa colombiana te contrata, la de trabajo, que ella misma respalda.
Si tu pareja es colombiana y el vínculo está registrado, existe la visa por matrimonio o unión marital. Y si ya llevas tiempo aquí con visa de migrante, la residencia es el paso siguiente. Cada una tiene su página con lo que pide y lo que permite. Si entraste como turista y necesitas más días, lo que te corresponde es la prórroga de estadía.
Los documentos que vienen de otro país normalmente necesitan apostilla, y los que no están en español, traducción oficial. Eso se prepara antes, no cuando ya está la solicitud radicada.
Además, la visa no es el final del proceso: cuando su vigencia supera los tres meses hay que registrarse ante Migración Colombia y sacar la cédula de extranjería, dentro de un plazo corto contado desde que te la expiden o desde que entras al país. Es un paso que se olvida con facilidad y que trae sanciones.
Somos abogados licenciados en Colombia: no solo preparamos los papeles, radicamos la solicitud y seguimos el proceso ante la Cancillería hasta el final. La atención es en español e inglés.
Empezamos por una cita en la que revisamos tu caso y te decimos qué categoría te corresponde, qué documentos necesitas y qué plazos tienes por delante. De ahí sale una cotización por escrito antes de empezar.
Cuéntanos tu caso y te decimos cómo seguir. Escríbenos por WhatsApp o reserva directamente en nuestro calendario.